Todo lo que no sabes sobre el Síndrome de boca ardiente

La glosodinia (o síndrome de la boca ardiente), es la sensación de quemazón o ardor constante en la boca. Puede afectar a tu lengua, a la parte interna de las mejillas, el paladar, las encías e incluso a la garganta, y es más común en mujeres que tienen o han pasado la menopausia. Sin embargo, lo puede padecer cualquiera, causando molestias que pueden durar desde días hasta años.

¿Qué causa el síndrome de boca ardiente?

Puedes tenerlo sin causa aparente, es decir, que puede manifestarse de forma repentina. Por lo tanto, cuando no se identifican anomalías ni clínicas ni de laboratorio, pasa a clasificarse como primario. Suele estar relacionado con alteraciones en el gusto y en los nervios sensoriales.

En cambio, si se descubre que está provocado por una afección previa no diagnosticada, se le denomina secundario. En este caso se relaciona con sequedad, deficiencias nutricionales, etc.

Factores de riesgo 

A pesar de que no existen factores específicos que puedan causar el síndrome de boca ardiente, estos son algunos que pueden incrementar el riesgo de padecerla:

– Ser una mujer con menopausia o haberla pasado

– Tener una infección oral por candidiasis

– Sufrir de estrés, ansiedad o depresión

– Padecer alguna enfermedad

– Usar dentadura postiza

– Tener alergia a algún alimento

Síntomas

Entre los síntomas, el más común es la sensación de ardor o picor en la boca. Sin embargo, también se pueden presentar otros síntomas como:

– Alteración del gusto

– Sabor amargo o metálico

– Sequedad bucal

– Sensación de hormigueo y dolor

– Labios agrietados

– Entumecimiento de la lengua

– Hipersensibilidad en las encías

¿Cuál es su tratamiento?

En función de su origen, se realiza un tratamiento u otro, ya que el tratamiento no está dirigido a eliminar el síndrome, sino hacia su origen.

Los tratamientos varían desde reajustar la prótesis, usar productos para salivar más (chicles), tomar suplementos vitamínicos, consumir más líquidos para aliviar la sequedad, y la más común, hacer un cambio en los hábitos alimenticios. Además, es importante abandonar hábitos como el tabaco, el alcohol, alimentos ácidos y azúcares.

El cese de los síntomas puede requerir más tiempo del esperado, por lo que es necesario tener paciencia mientras se encuentra la solución correcta.

https://www.clinicadentalgobela.es/